Cuando los niños aprenden a hablar lo hacen de forma continua y como en todo proceso, pueden haber variaciones, interrupciones e inestabilidad; una de las dificultades que se presenta con mayor regularidad es la disfluencia o tartamudez fisiológica, a continuación les presento las interrogantes  más comunes respecto a ella.

¿Qué es la disfluencia?

Es  una dificultad  del habla que se evidencia durante el proceso de desarrollo del lenguaje en los niños y se caracteriza por las repeticiones, vacilaciones y prolongaciones de sonidos; su duración puede ser de  dos meses hasta un año; en la mayoría de los niños se supera paulatinamente, sin embargo en algunos persiste y empieza a acompañarse de tensión al hablar, ansiedad y conductas de evitación, evolucionando así a  tartamudez leve o grave.

¿A qué edad se presenta?

Se presenta entre los 18 meses hasta los 7 años, es decir, en el  transcurso del desarrollo del lenguaje.

¿Cómo diferenciamos la disfluencia de la tartamudez?

En la evolución del lenguaje el niño va adquiriendo gran cantidad de palabras que luego integra en frases y oraciones, siendo  los esfuerzos para comunicarse los que traen como consecuencia la producción de las repeticiones, pausas y vacilaciones y él niño que las presenta no es consciente de las mismas, además éstas no afectan su comunicación, dicha dificultad puede aparecer y reaparecer por semanas o meses, no es estable y se supera con el tiempo.

En algunos niños la dificultad persiste en el tiempo y empieza a ser acompañada de señales fisiológicas como sudoración, temblores, tensión muscular, parpadeos. Las vacilaciones, pausas y repeticiones son estables se mantienen en el tiempo, produciéndose en circunstancias parecidas o con determinadas personas, el niño presenta preocupación, vergüenza o frustración por su forma de hablar, los padres pueden sentir preocupación o angustia y para ayudar al niño tienden a corregir la forma de hablar, a este proceso le llamamos tartamudez y según la severidad podemos clasificarla en tartamudez leve o grave.

¿Cuándo acudir al especialista?

Debemos asistir al especialista cuando el niño presente conductas de evitación para hablar, es decir que no desee hablar frente a ciertas personas o en determinadas situaciones, de igual forma si el niño presenta tensión muscular, sudoración, angustia, temblores o alguna señal física que evidencie que la dificultad  lo afecta emocionalmente. Es importante saber que el tratamiento debe ser interdisciplinario, con un terapeuta del lenguaje, psicólogo, maestro y familia, para que el niño tenga el apoyo y la atención que requiere.

Si su hijo presenta esta dificultad y ud siente la necesidad de conocer más acerca del proceso o de las diferentes estrategias que se pueden aplicar en casa, contacte a un terapeuta del lenguaje especializado en el tema;  la tartamudez es una condición prevenible, que con atención temprana puede remitir, logrando un desarrollo del lenguaje óptimo.

María Antonieta Silva