El mutismo selectivo es una condición que puede incidir en la socialización, educación y desarrollo integral de su hijo, en caso de sospecha acuda al psicólogo infantil y terapeuta del lenguaje  para hacer valoración e intervención.

Sugerencias generales:

Fomente la autoconfianza de su hijo y escúchelo con atención.

Refuerce cada  logro por pequeño que sea (en privado).

Permítale al niño expresar sus emociones (es más importante el mensaje que la forma), acepte la comunicación no verbal.

Transmítale a su hijo confianza, hágale entender que ud está con él, reconozca el miedo que tiene al hablar.

Procure modelar al niño formas adecuadas de iniciar y mantener interacciones verbales con otros (cómo saludar, cómo pedir jugar, cómo acercarse…).

Comente con él el agrado y las ventajas de jugar con otros, de tener amigos, invitar a amigos  a casa…) fomente la interacción social

Adapte  los juegos a las necesidades del niño, procure realizar juegos con producciones verbales cortas (fútbol, uno…)

Sea mediador, Acérquese con él a un grupo de niños y juegue un rato, luego retírese progresivamente una vez que el niño se ha integrado en el grupo.

Refuerce el círculo de amigos que tiene el niño y amplíelo progresivamente.

 Dé incondicionalmente amor, apoyo y paciencia.

Evite amenazas o anticiparle posibles consecuencias negativas (castigos), evite presionar o sobornar al niño para que hable.

Evite comparaciones con hermanos, compañeros u otros niños.

Evite forzarle a hablar en situaciones sociales en las que se observe ansiedad excesiva.

No justifique  al niño ante otras personas cuando no responde a las preguntas de éstas (“Es muy tímido”…)

Refuerce y promueva las demás habilidades y competencias de su hijo (deportes, artes, etc)

Si quieres saber más del tema me puedes escribir.

Maria Antonieta Silva