¿Te imaginas lo angustiante que debe ser no poder comunicarte? ¿O que hables y las personas no te entiendan?

Algunos niños con trastornos de lenguaje pueden presentar ansiedad, angustia, preocupación, sensibilidad, molestia al momento de hablar y en algunos casos berrinches, la carga emocional que representa el no poder transmitir las ideas y sentimientos produce en el niño muchos sentimientos, como adultos debemos ayudar al niño a reconocer cada emoción, para así poder gestionarla, es por esto que les comparto tres ideas para aplicar en el momento difícil:

1) Mantener la calma y hablarle mientras se desahoga, hacerle saber que lo estás acompañando y qué tiene derecho a sentirse mal.
2) Debes ser paciente y empático, procura tener un espacio de la casa adecuado para el momento del desahogo, libre de objetos importantes o frágiles.
3)  Ayúdalo a identificar sus emociones y guíalo en la búsqueda de soluciones.

Por ejemplo:

-Si el niño tiene vergüenza al hablar una solución podría ser: dibujar o escribir.
-Si es víctima de matoneo por hablar con fallas un recurso inmediato podría ser: aprender a pedir ayuda o compañía a un adulto o amigo.
-Si el niño tiene tristeza por su dificultad podemos sugerirle: jugar, leer un cuento.
-Si presenta rabia, una medida para gestionarla podría ser: ir a caminar, bailar, escuchar rock.

Las soluciones a cada emoción sólo la sabrán tú y tu hijo. La idea es que sea individualizado y que puedan hacer el proceso juntos. Estoy para acompañarte en el proceso comunicacional, recuerda siempre va a ser más importante el mensaje que tu hijo tiene para decir que la “forma” en que lo transmita.

María Antonieta Silva