¿Sabías que esto puede ser perjudicial para su desarrollo integral?
Como terapeuta del lenguaje, he notado que si nuestro niño tiene fallas en el lenguaje, podemos actuar como sus traductores, sirviendo de intermediarios entre el niño y el interlocutor, sin comprender que el mensaje enviado al niño es: » yo lo hago mejor que tu, déjame que yo te ayudo» y esto puede ocasionar dos cosas: que el niño piense: «yo no lo hago bien, mejor ni lo intento» o «déjame hacerlo, no necesito tu ayuda, volviéndose rebelde».
Debemos motivar al niño a hablar, permitirle espacios donde pueda probar y equivocarse libremente, también debemos procurar ser un modelo comunicativo adecuado, esperando turnos, hablando con un ritmo calmado, tomando el tiempo para respirar y pensar lo que vamos a decir, siendo asertivos; también debemos evitar copiar las palabras que nuestro niño dice por mas graciosas que parezcan, en cambio, podemos decirle la palabra correctamente para que él logre identificar la forma correcta de pronunciar o comunicar.
Te regalo 3 ideas para que dejes de ayudar a tu hijo y logren la independencia del lenguaje:
  1. Dale opciones, cuando estén en la cocina y desee tomar algo (no le des el tete o el agua), ofrécele 2 o 3 opciones y que él sea el que decida que quiere tomar.
  2. Enséñale su nombre, edad, nombre de los padres y demás preguntas de identificación personal, cuando conozcan a alguien nuevo déjalo presentarse solo, acompáñalo, pero no intervengas cuando él pueda hablar.
  3. Juega con él, crea diálogos con los muñecos, hagan escenas de la vida cotidiana y permítele hablar, será como una práctica, esto servirá para que tu aprendas a oírlo y sepas esperar su turno de hablar, por su parte el sentirá que sus palabras aunque imperfectas son valiosas.
Si tienes otra idea compártela, estaré encantada de leerla.
María Antonieta Silva